Los santos inocentes: Milana bonita 

La cinta que hoy nos ocupa es uno de los mejores trabajos cinematográficos de la historia de España. Los santos inocentes (1984) es una obra dura, intensa y desgarradora. Un relato de la crudeza vivida en la España franquista desde la perspectiva de una familia de campesinos.
Paco Rabal
La cinta nos narra la vida de Paco (Alfredo Landa) y Régula (Terele Pávez), una pareja de campesinos que viven miserablemente con su familia en un cortijo extremeño bajo la férula de un terrateniente. Azarias (Paco Rabal), hermano de Régula y deficiente mental, se suma al núcleo familiar después de ser despedido del cortijo en el que trabajaba. Una vida que se resume en sufrimiento y obediencia.    

Paco Rabal (Azarias) es la esencia de un film conmovedor. En contra de la opinión de muchos, resulta curioso que el actor dijera lo siguiente: "me da rabia pensar que después de toda una vida como actor, me recuerden como Azarías". Una actuación memorable que le valió el premio del Festival de Cannes (junto a A.Landa).  

Alfredo Landa

Alfredo Landa (Paco) refleja de manera deliciosa una personalidad destinada al sometimiento; una renuncia constante a la libertad. El actor se convierte en una fuente de recursos actorales con la que consigue transmitir ingenuidad y tristeza por partes iguales. 

Terele Pávez (Régula), como mujer de Paco. "A mandar, pa´ eso estamos" permanecerá en el tiempo como una frase imborrable de una mujer sujeta (junto a toda su familia) al yugo de un cacique sin escrúpulos. Una actuación secundaria, eficaz y muy solvente para mostrar las dificultades de una mujer campesina en los años de la época franquista

En definitiva, Los santos inocentes es un recuerdo de un pasado imperdonable, y dificilmente imborrable, de unos ojos pobres y sumisos que jamás hallaron la libertad.

Puntuación 8/10




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